domingo, 24 de abril de 2011

24 de abril de 2011 a 46 años de la Guerra de abril de 1965 en la República Dominicana

La Guerra Civil Dominicana de 1965 constituye uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana. El conflicto se inicia cuando un grupo de oficiales jóvenes se propone restaurar el gobierno constitucional del destituido presidente Juan Bosch, primer gobierno elegido democráticamente en las urnas tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo.



















Tras el ajusticiamiento del dictador Rafael Leonidas Trujillo el 30 de mayo del 1961 fueron convocadas las primeras elecciones libres el 20 de mayo del 1962 donde salio electo el profesor Juan Bosch con un 62% tomando posesión el 27 de febrero del 1963.

Durante el gobierno del profesor Bosch se redacto la constitución del 1963 donde se establecía libertad de expresión, libertad política, el beneficio de los trabajadores por parte de las empresas donde trabajaban, derecho a una vivienda propia, se estableció igualdad para los hijos naturales y los legítimos, retorno de los disidentes políticos y exiliados.

Esta constitución resulto traumática para un pueblo que no bien salía de una dictadura que había durado 30 años.


Al profesor Bosch sectores le acusaron de comunista, creando una revuelta en la que las fuerzas armadas le dieron un golpe de estado el 24 de septiembre con tan solo siete meses en el poder.

El golpe de estado fue encabezado por el general Elías Wessin y Wessin.


El Golpe de Estado
La unión cívica nacional y los demás partidos minoritarios luego de las elecciones continuaron actividades conspirativas contra el prof. Juan Bosch.

El doctor Guido D. Alessandro, dirigente del PRSC denuncio que el profesor Juan Bosch se negó a firmar un documento elaborado por el presidente venezolano Rómulo Betancourt y otros líderes extranjeros.

Tal denuncia fue tomada como un punto de partida para atacar el gobierno por un movimiento llamado Acción Dominicana Independiente (ADI).






















Los cívicos y los de la ADI presidido por José Aybar Castellanos aprovecharon la ausencia del profesor Juan Bosch (del 14/09/1963 hasta 18/09/1963) para aumentar las actividades de sublevación contra el gobierno.

El golpe de estado fue iniciado el 25 de septiembre del 1963 cuando el presidente ordeno la destitución del coronel Elías Wessin de la fuerza aérea y la misma fue rechazada por el alto mando de los militares que el profesor debió destituir también.

Ante tal actitud el prof. Bosch dijo que iba a renunciar ante el congreso pero los militares se opusieron y en la madrugada asaltaron el palacio nacional y en horas de la mañana difundieron la noticia del derrocamiento del prof. Bosch y la puesta en vigencia de la constitución del 17 de septiembre del 1962.

El Triunvirato

El profesor Bosch fue exiliado en la isla de Puerto Rico. Las fuerzas armadas juramentaron un triunvirato luego de firmado un acuerdo con los partidos que resultaron perdedores de las elecciones.

Miembros del triunvirato

Dr. Emilio de los Santos (presidente)

Dr. Ramón Tapia Espinal

Dr. Manuel Tavares Espalliat

Sublevación del 14 de junio

El 29 de septiembre se revelo contra el triunvirato el grupo 14 de junio donde le declararon la guerra abierta pero el 21 de diciembre fueron asesinado la mayoría de sus lideres y miembros entre lo que figura Manolo Tavares Justo (principal líder)

Este crimen consterno el pueblo tanto así que el Dr. Emilio de los Santos renuncio a la presidencia del triunvirato.

Segundo Triunvirato

Tras la renuncia del Dr. Emilio de los Santos de la presidencia del triunvirato el Dr. Donald Reid Cabral asume la presidencia.

Durante esta gestión el país entro en una crisis económica en la que tuvo que firmar con el fondo monetario internacional en la que se buscaba una solución que se convirtió en una constante revuelta popular y un aumento en corrupción de los administradores públicos. Fue la causa de cuarteles de conspiración.

Causas de su caída e inicio de la revolución

La deuda del país era de 11 millones de dólares y al caer el triunvirato estaba en 150 millones de dólares. Este triunvirato solo pudo mantenerse en el poder gracias al apoyo de los estados unidos, la iglesia católica y los generales trujillistas a los que les dio diferentes privilegios extraordinarios tales como abrir cantinas para vender productos de contrabandotraídos en aviones de la fuerza aérea.

La situación que impero tras el resurgimiento del as raíces del partido dominicano trujillista provoco que el doctor Joaquín Balaguer, quien había fundado el partido reformista social dominicano PRSC en nueva york y el profesor Juan Bosch, se unieran en un acuerdo firmado en Río Piedra, Puerto Rico en la que acordaban unir fuerzas para derrocar el triunvirato. Esta unión causo debilidad en el triunvirato a los que se les sumo diferentes situaciones en la que dicha alianza tuvo influencia:

Constantes huelgas por parte de los trabajadores en las empresas estatales. · Paro de los chóferes del transporte publico. Esto obligo a que el triunvirato mantuviese a la policía en la calle para aplacar los disturbios y arrestar a los dirigentes sindicales, políticos y estudiantiles.

La alianza populista de Bosch y Balaguer tuvo el apoyo de los empresarios y terratenientes derechitas que crearon un nuevo partido llamado Partido Liberal Evolucionista PLE encabezado por Luís Amiama Tío (fue uno de los dos sobrevivientes de los que ajusticiaron a Trujillo).

Reid Cabral buscando apaciguar el pueblo hablo elecciones para septiembre de 1965 pero sin la participación del prof. Bosch y el Dr. Balaguer lideres de los dos partidos mayoritarios. Reid pensaba que podría ganarle con el apoyo de una parte del PRD que creía que la crisis se podría solucionar con las elecciones.

El prof. Bosch siguió organizando las conspiraciones contra el triunvirato desde Puerto Rico con el apoyo de los sindicatos y grupos estudiantiles a los que se le sumo el grupo de militares que estaban descontento por el mal trato de los superiores que estaban beneficiados por el triunvirato.

Estallido de la Revolución

El sábado 24 del mes de abril del 1965 se sublevaron los campamentos militares 16 de agosto y 27 de febrero dando el golpe de estado al triunvirato y al gobierno de Donald Reid Cabral a quien nadie salio a defender mas fue respaldado por el partido del PRD y el pueblo que pedía el retorno del profesor Juan Bosch y la constitución del 1963.

Los militares obligaron al presidente del triunvirato a renunciar y juramentaron al Dr. Rafael Molina Ureña como presidente provisional de la republica. Inmediatamente se anuncio el retorno de la constitución del 1963 y el posible retorno del profesor Juan Bosch.

La juramentación del Dr. Rafael Molina Ureña se hizo acorde con lo establecido en la constitución del 1963 que establecía que a falta del presidente, vicepresidente, presidente del senado le correspondía al presidente de la cámara de diputado ocupar la presidencia de la republica.

El teniente coronel Miguel Hernando Ramírez fue designado ministro de las fuerzas armadas, el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño en interior y el señor Máximo Lovaton en relaciones exteriores.

El General Elías Wessin y Wessin se opuso inmediatamente a estas medidas e instruyo a sus tropas que bombardeasen el palacio nacional y que le ametrallasen a los llamados "Constitucionalistas"

El pueblo exigió que se le diese armas e inmediatamente asaltaron todos los cuarteles que estaban opuestos a la constitución del 1963 lo que dividió a la capital Dominicana en dos partes la de los Constitucionalistas y los de la CEFA que eran los del General Elías Wesin.

Domingo 25 de abril
En las primeras horas de la mañana los militares constitucionalistas entran a la ciudad de Santo Domingo y obligan a renunciar a Reid Cabral. El pueblo se lanza a las calles ocupando el Palacio Nacional en respaldo del contragolpe de estado.

En la sede del Palacio Nacional un grupo de militares forma el "Comando Militar Revolucionario" encabezados por los coroneles Vinicio A. Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez Ramírez, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Eladio Ramirez Sánchez, que asume el poder a las 10:30 a.m.

Esa misma noche se traslada el poder a una autoridad civil, en la persona del Dr Rafael Molina Ureña como presidente provisional y quien había sido el Presidente del Senado durante el Gobierno de Bosch. Momentos después se anuncia el restablecimiento de la constitución del 1963 y el regreso del profesor Bosch ese mismo día desde Puerto Rico.

Sin embargo, en la base aérea de San Isidro en el llamado Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas(CEFA) los generales Wessin y Wessin, e Imbert Barrera se oponen al retorno de Bosch y al restablecimiento de la constitución del 1963. De inmediato comienzan los bombardeos y los ametrallamientos aéreos al palacio presidencial y otras posiciones de los constitucionalistas.

Las organizaciones populares exigen que se le entreguen armas al pueblo, el cual ya se había volcado a celebrar el retorno de la institucionalidad al país.

Lunes 26 de Abril
Durante toda la mañana continuaron los bombardeos al Palacio Nacional y otras zonas de la ciudad. En la Base Militar de San Isidro, a 40 kilómetros de la ciudad capital, el general Elías Wessin y Wessin, se mantiene firme preparando la entrada de sus tropas a Santo Domingo.

Martes 27 de Abril
La Marina de Guerra, hasta ese momento neutral en el conflicto, se une a las fuerzas de Wessin, y sus barcos bombardean al palacio presidencial donde se encontraba el Presidente Provisional, Rafael Molina Ureña. La fuerza aérea arrecia sus bombardeos contra la ciudad.

Para contrarrestar los bombardeos los constitucionalistas instruyen al pueblo a que ponga espejos encima de las casas para que los reflejos molesten a los aviones.

La presidencia provisional, emite un comunicado: "El Poder Ejecutivo hace de conocimiento público que en virtud de haberse establecido la vigencia de la constitución del 63 que consagra en su artículo 66 la imposibilidad de expulsar del país a ningún dominicano todos los nacionales que fueron arbitrariamente desterrados de la República pueden regresar libremente al suelo patrio, se hace observar al ex presidente Joaquín Balaguer, que en esos momentos estaba exiliado que podía retornar a la brevedad posible al país para hacerle compañía a su madre que ya estaba en su lecho de muerte".

Ante la gravedad de la situación, el presidente provisional Rafael Molina Ureña y miembros del alto mando constitucionalista entre los que se encontraban los coroneles Vinicio Fernández Pérez, Giovanni Gutiérrez, Rafael Fernandez Dominguez entre otros, y varios dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano, se dirigen a la Embajada Norteamericana para tratar de conseguir su mediación para lograr un acuerdo con los militares de San Isidro.

Luego de una acalorada discusión el embajador Norteamericano William Tapley Bennett el embajador llama por teléfono a Caamaño diciéndole que solo falta él en la reunión, Caamaño respondió Dígale a Wessin que detenga los bombardeos pero él (Bennett) les dice a los constitucionalistas Este no es el momento de negociar, sino de rendirse de inmediato.

El presidente provisional Rafael Molina Ureña, renunció y procedió a asilarse en la embajada de Colombia. Igual camino siguieron otros dirigentes constitucionalistas.

Cuando todos los oficiales militares salían del despacho del embajador norteamericano, El Coronel Caamaño llegó y se detuvo en la puerta y le dijo: Permítame decirle que seguiremos la lucha suceda lo que suceda.

Al salir de la embajada Caamaño junto a otros colaboradores cercanos, se dirigió al puente Duarte donde las tropas de Wessin avanzaban hacia el centro de la ciudad.

La presencia de Caamaño junto a otros militares en el Puente levantó la moral de los combatientes e hicieron retroceder las fuerzas de Wessin.

El profesor Juan Bosch, desde Puerto Rico y ante la imposibilidad de regresar al país, delega sus derechos constitucionales al coronel Caamaño, y el congreso se reúne de emergencia y proclaman a Caamaño presidente de la República.

Miércoles 28 de Abril
Retrato de Lyndon B. Johnson.Con los esfuerzos de la embajada de los Estados Unidos se crea en la base aérea de San Isidro una junta militar presidida por el Coronel Pedro Bartolomé Benoit.

En las primeras horas de la mañana, los constitucionalistas comandados por el Coronel Lora Fernández inician el ataque de la Fortaleza Ozama, cuartel general de los cascos blancos.

Esa mañana el presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson anuncia el envío de un pequeño contingente de soldados de la infantería Norteamericana a Santo Domingo. Su misión alegada: proteger el perímetro de la embajada estadounidense y salvar la vida de los ciudadanos Norteamericanos y de otras nacionalidades que lo solicitasen

Ese día desembarcaron 400 infantes de la marina norteamericana e iniciaron la evacuación de los ciudadanos norteamericanos y de otras nacionalidades residentes en Santo Domingo.

En la noche del 28 de abril el embajador norteamericano enviaba un cable comentando sobre la situación el cual leía: "The generals at San Isidro were dejected, several were weeping, and one was histerically urging "retreat" (traducción libre: Los generales en San Isidro estaban deshauciados, algunos llorosos, y uno urgía histéricamente a "retirada").

El embajador agregaba que "elementos castroides" se llevarían la victoria. Con este comentario la administración norteamericana se posicionaba en contra de la causa rebelde. Se iniciaba una campaña de descrédito para las fuerzas rebeldes al invocar el sentimiento anticomunista. En la memoria norteamericana aún estaba fresca la crisis de los misiles y el confrontamiento con Cuba y la Unión Soviética, y la opinión pública norteamericana debatía a diario los enfrentamientos en Vietnam.

Las noticias mundiales estaba enfocadas en la Guerra de Vietnam y en Santo Domingo. Es así que las agencias internacionales de prensa comienzan a difundir el 5 de mayo una lista de 54 supuestos agentes del comunismo, infiltrados en el movimiento constitucionalista que según el gobierno Norteamericano pretendía convertir la República Dominicana en otra Cuba. Una buena parte de la lista:

Antonio Abreu Fiallo
Luís Acosta Tejeda
José Estrella J. Armach
Andrés Avelino García
Máximo Bernard Vásquez
Moisés Blanco Genao
Norge Botello Fernández
Benjamín Bujosa Mieses
Pedro Conde Sturla
Lourdes Contreras Pérez
Jaime Capell Bello
Asdrúbal Domínguez G.
Félix Servio Ducodray M
Rafael Estévez Weber
Luís Gómez Pérez
Homero Hernández V.
Pedro Mir
Diomedes Mercedes B
Dato Pagan Perdomo
Juan Miguel Román Díaz
Jesús de la Rosa
Rafael Taveras Rosario
Hugo Tolentino Dipp
Abelardo Vicioso G.
Emma Tavarez Justo
Fidelio Despradel Roque
Delta Bohemia Soto de V
Tony Isa Conde
Narciso Isa Conde
Euclides Gutiérrez Feliz
Manuel González y González, el gallego
Baldemiro Castro G.

Jueves 29 de Abril
Los constitucionalistas toman por asalto la Fortaleza Ozama, con su arsenal de armamentos y hacen prisioneros a numerosos agentes de la policía. El CEFA y los sectores opuestos a la revolución acusan a las tropas de Caamaño a estar dominadas por comunistas.

Mientras tanto el entonces presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson afirmó “Los Estados Unidos no pueden, no deba Y NO VA permitir el establecimiento de gobiernos comunistas en el hemisferio occidental”.

El Presidente Lyndon B. Johnson, acusando a la revolución constitucionalista de comunista ordena el desembarco de 42,420 militares entre marines y soldados de la 82ª Division Aerotransportada del Ejército de los Estados Unidos, mientras la VII Flota de la Armada estadounidense bloqueaba y cañoneaba la ciudad de Santo Domingo, con el propósito de controlar la situación.

Segunda Etapa de la Guerra
El 30 de abril llegó a Santo Domingo, John Bartlow Martin, enviado especial del presidente Johnson bajo cuyos auspicios quedó disuelta la junta militar presidida por Benoit y se creó el Gobierno de Reconstrucción Nacional, bajo la presidencia del General Antonio Imbert Barrera quien de inmediato tomó juramento ante un juez de la Suprema Corte de Justicia y convocó una manifestación de respaldo a su gestión frente al edificio del congreso nacional.

Las palabras de Imbert al tomar posición fueron “Todo el pueblo dominicano sabe que yo no me encuentro dirigiendo el Gobierno de Reconstrucción Nacional por satisfacer las arduas ambiciones de poder, circunstancias ajenas a mi personal situación y a mi personales deseos pero revestidas de enormes trascendencias para el país, me colocaron en la obligación moral de aceptar el cargo que ahora ocupo y desempeño, apenas estamos reorganizando las fuerzas armadas para comenzar una campaña ofensiva en contra de los comunistas”

El siguiente día preparo una ofensiva contra los constitucionalistas atacando por la zona norte casa por casa lo que los obligo a huir hasta la parte sur de santo domingo. Este acto causo un alto número de muerte en los civiles del cual no se sabe cual es la cifra exactamente pero se cree que fueron 1700 civiles que asesinaron en esa ofensiva.

La comunidad internacional comenzó a condenar la intervención por parte de lo americanos, entre los países que más criticaron este hecho se halla Venezuela, seguido por casi toda Latinoamérica.

Luego de intensificarse las protesta en Hispanoamérica los dominicanos residentes en nueva york se unieron a las protestas causando como consecuencia que la unión soviética convocara el consejo de seguridad de la ONUdonde el secretario sr. Uttan decidió enviar una misión de observadores para que le informasen de la situación.

Los estados unidos ante la presión internacional convoco a la OEA para crear una misión de paz para enviarla a la Rep. Dominicana para que la invasión que hizo Estados Unidos quedase amparada por la bandera de la OEA.

México, Ecuador, Perú y Chile mostraron oposición pero la OEA envió una Misión comandada por el General Brasileño Palasco Harvin la que se le llamo " fuerza Inter-americana de paz" estaba integrada por:

1250 soldados de Brasil

250 soldados de Hondura

170 soldados de Nicaragua

20 policías de Costa Rica

Mas una representación del Paraguay que se unieron a los 42,000 de los Estados Unidos.


Tercera Etapa de la Guerra
En la zona del gobierno de la reconstrucción las damas cristianas realizaron una caminata en la que daban por vencedores a los invasores y abogaban por el exterminio de los constitucionalistas.

Por el lado de los constitucionalistas el presidente Caamaño Deño dio su segundo Discurso en el que invitaba a todo el pueblo a la unión y justificaba que la lucha no buscaba venganza ni una victoria con pozos, sino que con su triunfo no habrán vencedores ni vencidos porque lo que busca es el bienestar de la patria donde juntos construirían una patria libre y soberana.

Mientras que el presidente de la reconstrucción dijo que no negociaría con los rebeldes bajo ningún concepto ya que ellos solo han creado un climade incertidumbre en la capital.Para entonces ya había 4,000 muertos por los ataques que hacia el gobierno de la reconstrucción.

la Republica se vio dividida en dos bandos el de los constitucionalista que pedían la constitución del 1963 y el retorno del profesor Juan Bosch y la otra parte que defendía los intereses de los Estados Unidos que estaba representada por el General Imbert Barrera y el enviado especial de el presidente de los Estados Unidos el señor John Barbtlow Martin quien fuese el estratega de los ataques por parte de los reconstructores y los mas de 4,500 muerto que habían al momento.

Los constitucionalistas intentaron tomar el palacio nacional pero fueron sorprendidos por franco tiradores americanos haciendo que fracasara tal intento, en el mismo perdieron la vida el Coronel Fernández Domínguez ministro de interior y policía, el Dr. Juan Miguel Román dirigente del 14 de Junio, Ilio Capocci entrenador Italiano de los Hombres Ranas, entre otros hombres destacados.

Causando una revuelta en la que se pedía la muerte para el invasor, mientras que los día 15 y 16 de junio las tropas americanas hicieron un ataque a los rebeldes en la que el periodista Pedro Pérez Vargas califico "que desde la fundación de la republica se había visto tal cruel hazaña" pero el presidente Caamaño embargado de dolor califico el acto de un genocidio sin precedentes en la historia del país en la que pudieron contar 65 muertos entre hombres mujeres y niños mas 265 heridos, sin poder contar las personas atrapadas en las casa donde lanzaron las granadas molotov.

El 28 de junio llego al país el Dr. Joaquín Balaguer para ver a su madre enferma con un permiso de 72 horas otorgado por el presidente Imbert, al cumplirse las 72 horas se negó a irse y desafió al presidente Imbert y anuncio sus intenciones de postularse como candidato para las elecciones presidenciales en un momento que ni fecha había, la prensa americana empezó a realizar publicaciones sobre las aspiraciones de Balaguer para las elecciones presidenciales.

El 24 de junio se cumplieron 41 años de la salida de las tropas americanas en 1924 lo que se le llamo la primera intervención americana

Informe de John Bartlow Martin
En el informe enviado al presidente Lyndon B. Johnson sobre la crisis, Martin afirmó: El gobierno de Imbert no es como se dice que es, nosotros no queremos imponer una solución cualquiera que sea. El gobierno de Imbert presentado a menudo como un gobierno de derecha, no lo es. Primero no es una junta militar, en ese gobierno hay tres civiles conocidos y dos militares que en realidad son liberales. Son gente progresistas que no participarían en una junta militar

Negociaciones de Paz y La reconciliación
El 8 de agosto la federación nacional de mujeres dominicana organizaron una caminata hasta el hotel embajador sede de las negociaciones en la que pedían la salida de las tropas invasoras. Ya para mediados de agosto se rumoro un posible acuerdo organizado por la OEA a través del acta de reconciliación de la Republica Dominicana.

Finalmente el 30 de agosto del 1965 con los auspicio de la comisión mediadora de la OEA se firmo un acuerdo llamado acta institucional en la que se escogió el Dr. Héctor García Godoy como presidente provisional y se acordó elecciones para el año siguiente.

Con la firma del acta institucional quedo unificada la Republica y finalizada la guerra donde se procedió a quitar la trinchera que limitaban la zona constitucionalista.

Caamaño entrega la Presidencia
El 2 de septiembre en una gigantesca manifestación en la plaza de la constitución, el coronel Caamaño presentó renuncia como presidente constitucional. En una parte de su discurso dijo:

Porque me dio el pueblo el poder, al pueblo vengo a devolver lo que le pertenece. No pudimos vencer, pero tampoco pudimos ser vencidos. Nunca tal vez en la vida de los dominicanos se había luchado con tanta tenacidad contra un enemigo tan superior en número y en armas.

Luchamos, sí, con bravura de leyenda, porque íbamos desbrozando con la razón el camino de la Historia. Ante el pueblo dominicano, ante sus dignos representantes que aquí encarnan el Honorable Congreso Nacional, renuncio como Presidente Constitucional de la República. Dios quiera y el pueblo pueda lograrlo, que esta sea la última vez en nuestra historia que un Gobierno legítimo tenga que abandonar el poder bajo la presión de fuerzas nacionales o extranjeras.

Y tengo fe en que así será

Ataque al Hotel Matum [editar]El 19 de diciembre los constitucionalistas se trasladaron a la ciudad de Santiago para participar en un homenaje a la memoria del coronel Rafael Fernández Domínguez y otros constitucionalistas que cayeron en combate.

Finalizado el homenaje fueron atacados por las tropas leales al desaparecido Gobierno de Reconstrucción Nacional. Este ataque al hotel Matum duró alrededor de 5 horas, perdiendo la vida numerosas personas entre ellos el coronel Juan Maria Lora Fernández, finalmente la Fuerza Interamericana de Paz intervino para restaurar el orden.

Remanentes
El 22 de enero de 1966, Caamaño sale a Londres nombrado por el gobierno provisional como agregado militar, pero en el país crecían las manifestaciones exigiendo la salida de los militares estadounidenses. Entre las consignas estaban:

¡Go home yankee!
¡Quisqueya unida jamás será vencida!
¡Muerte al invasor!
¡Green go!
El 9 de febrero agentes policiales ametrallan una manifestación estudiantil frente al palacio nacional que exigía presupuesto para la universidad y la salida de las tropas norteamericanas. En la acción pierden la vida Antonio Santos Méndez, Luís Jiménez Mella, Miguel Tolentino y Amelia Ricart Calventi, resultando con heridas más de 40 estudiantes.

Campaña Electoral
El 1 de junio se celebran las elecciones para elegir un nuevo presidente entre los candidatos Joaquín Balaguer y Juan Bosch, ganando Joaquín Balaguer con el Partido Reformista.

Caamaño, desde Londres afirmó las tropas de ocupación en Santo Domingo en el proceso electoral tiene que haber influido obligatoriamente en las elecciones no pueden haber elecciones libres en un país ocupado por tropas extranjeras José Francisco Peña Gómez, alegó que hubo fraude e impugnó las actas en la provincia de Barahona.

Simpatizantes del partido derrotado se lanzan a las calles diciendo que hubo fraude.
Es entonces cuando empieza el gobierno del Dr. Joaquín Balaguer, a partir del cual no han habido más golpes de estado hasta la fecha, y todos los gobernantes que han continuado han completado los períodos para los que fueron electos, con la excepción de Antonio Guzmán,(1978-1982) quien se suicidó 45 días antes de culminar su período, y el mismo Dr. Balaguer, que fue forzado a acortar en dos años en su último período (1994-1996).

Neruda: Versainograma a Santo Domingo desde Isla Negra (Chile) en febrero de 1966 [editar]Perdonen si les digo unas locuras en esta dulce tarde de febrero y si se va mi corazón cantando hacia Santo Domingo, compañeros.

Vamos a recordar lo que ha pasado desde que don Cristóbal marinero puso los pies y descubrió la isla. ¡Ay mejor no la hubiera descubierto! Porque ha sufrido tanto desde entonces que parece que el Diablo y no Jesús se entendió con Colón en este aspecto.

Estos conquistadores españoles que llegaron de España con lo puesto buscaban oro, y lo buscaban tanto, como si les sirviese de alimento.

Enarbolando a Cristo con su cruz los garrotazos fueron argumentos tan poderosos que los indios vivos se convirtieron en cristianos muertos.

Aunque hace siglos de esta historia amarga por amarga y por vieja se la cuento porque las cosas no se aclaran nunca con el olvido ni con el silencio.

Y hay tanta iniquidad sin comentario en la América hirsuta que nos dieron que si hasta los poetas nos callamos no hablan los otros porque tienen miedo.

Ya se sabe que un día declaramos la independencia azul de nuestros pueblos uva por uva América Latina se desgranó como un racimo negro de nacionalidades diminutas con mucha facha y con poco dinero.

(Andamos con orgullo y sin zapatos y nos creemos todos caballeros.)

Cuando tuvimos pantalones largos nos escogimos pésimos gobiernos (rivalizamos mucho en este asunto: Santo Domingo se sacó los premios).

Tuvo de presidentes singulares déspotas sanos, déspotas enfermos, tiranos tontos y tiranos ricos, mandones locos y mandones viejos.

En esta variedad un tanto triste tuvieron a Trujillo sempiterno que gracias a un balazo se enfermó después de cuarenta años de gobierno.

Podríamos decir de este Trujillo (a juzgar por las cosas que sabemos) que fue el hombre más malo de este mundo (si no existiese Johnson, por supuesto).

(Se sabrá quién ha sido más malvado cuando los dos estén en el infierno.)

Cuando murió Trujillo respiró aquella pobre patria de tormentos y en un escalofrío de esperanzas subió la luna sobre el sufrimiento.

Corre por los caminos la noticia, Santo Domingo sale del infierno, por fin elige un presidente puro: es Juan Bosch que regresa del destierro.

Pero no les conviene un hombre honrado a los gorilas ni a los usureros. Decretaron un golpe en Nueva York: lo echan abajo con cualquier pretexto, lo destierran con su Constitución, instalan a cualquier sepulturero en el trono del mando y del castigo. Y los verdugos vuelven a sus puestos.

“La democracia representativa ha sido restaurada en ese pueblo” dijo El Mercurio en un editorial escrito en la embajada que sabemos.

Pero esta vez las cosas no marcharon. De un modo inesperado aunque severo a norteamericanos y gorilas les salieron tornillos en el queso. Y con voz de fusiles en la calle salió a cantar el corazón del pueblo.

Santo Domingo con su pueblo armado borró la imposición de los violentos: tomó ciudades, campos, y en el puente, con el pecho desnudo y descubierto, aplastó tanques, desafió cañones.

Y corría impetuoso como el viento hacia la libertad y la victoria, cuando el texano Johnson, el funesto, con la sangre de muchos en las manos, hizo desembarcar sus marineros.

Cuarenta y cinco mil hijos de perra bajaron con sus armas y sus cuentos, con ametralladoras y napalm, con objetivos claros y concretos: “poner en libertad a los ladrones! y a los demás hay que meterlos presos!”.

Y allí están disparando cada día contra dominicanos indefensos.

Como en Vietnam, el asesino es fuerte, pero a la larga vencerán los pueblos.

La moraleja de este cuento amargo se la voy a decir en un momento (no se lo vayan a contar a nadie: soy pacifista por fuera y por dentro!): Ahí va: Me gusta en Nueva York el yanqui vivo y sus lindas muchachas, por supuesto, pero en Santo Domingo y en Vietnam prefiero norteamericanos muertos.

Versainas de protesta por el desembarco de marines en Santo Domingo, publicadas en hojas volantes en Valparaíso y en Santiago, 1966.

Abelardo Vicioso: Canto a Santo Domingo Vertical
Ciudad que ha sido armada para ganar la gloria, Santo Domingo, digna fortaleza del alba, Hoy moran en mi alma todas las alegrías Al presenciar tus calles con movidas y claras, El rostro erguido y bronca la voz de tu trinchera: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Sé ara que engullirte como sardina rondan Treinta y seis tiburones en tu ardiente ensenada, Celosos de los hombres que construyen la vida Y nunca se arrodillan en sus grandes batallas. Y tú estarás de pie, diciendo al enemigo: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

El cinturón de fuego que tu vientre comprime Puede volver cenizas la vastedad del mapa. Pero quiere decirte, guardiana de mis sueños, Que todos los infiernos y sus hombres se apagan En el océano inmenso de los pueblos que gritan: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Quiero que sepas hoy que temo más que nunca, Corazón de la vida que prefiere la Patria. Que a todos los amores sembrados en el mundo Quito una flor y es poco para cantar tu hazaña. ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Tú estarás para siempre dibujada en mi pecho De marinero en ruta tras la estrella del alba. Tu voz será la música de mis noches de fiesta. Y cuando en algún sitio la luna este apagada, Desplegando mis velas repetiré contigo: ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

¡Vuelve a tu casa yanqui! Santo Domingo tiene más ganas de morirse que de verse a tus plantas. Y si violas sus calles combatientes y puras La tendrás en cenizas, pero nunca entregada. En medio del silencio de la ciudad Hundida Gritarán los escombros. ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Fin [editar]Esta intervención terminó el 21 de septiembre de 1966, fecha en que se completó la retirada de tropas de la llamada Fuerza Interamericana de Paz, y con el ascenso del Dr. Joaquín Balaguer a la presidencia de la República Dominicana el 1 de julio de 1966

Epílogo
La sangre derramada por nuestros hermanos no ha sido ni será derramada en vano -Francisco Alberto Caamaño Deño(1932-1973).

Himno de la Revolución

A luchar soldados valientes,

que empezó la revolución,

a imponer los nobles principios,

que reclama la constitución.

Desgarró la noche serena,

la sirena de la libertad,

cual clarín que llama a la guerra,

Defendiendo la Patria inmortal.

Como hermanos de Duarte luchemos,

que ya Mella su grito encarnó,

y cual Sánchez al martirio iremos,

venceremos, como Luperon.

No cedamos un paso marchemos,

por senderos de gloria y honor,

y otra vez al traidor venceremos

y otra vez al grosero invasor.

A luchar soldados valientes,

que empezó la revolución,

a imponer los nobles principios,

que reclama la constitución.

De esa heroica jornada nació este himno, de la autoría del músico y cantante dominicano Washington Aníbal De Peña

miércoles, 30 de marzo de 2011

La Batalla del 30 de Marzo y su importacia histórica

La ciudad de Santiago de los Caballeros en varias ocasiones ha sido víctima de horrorosas invasiones, las que han conllevado a saqueos producto de las ambiciones desmedidas de quienes se dedican a tales acciones.

Entre las invasiones que ha sufrido Santiago, el enfrentamiento bélico registrado el 30 de marzo de 1844 en Santiago, en donde los miembros del recién formado Ejército Dominicano derrotaron una vez más al haitiano la más cruel y sangrienta.

En el año 1822 mediante la ocupación haitiana, Santiago y todo el país fue invadido por el presidente haitiano, Jean Pierre Boyer. Luego de 22 años de soportar la ignominia haitiana en nuestro suelo patrio, un grupo de dominicanos de ideas liberales, decidieron que debían separarse del yugo haitiano, la nación debía ser libre e independiente de toda potencia extranjera.

La parte dominicana en dicha batalla estaba bajo la dirección del general José María Imbert, Francisco Antonio Salcedo, Fernando Valerio y otros oficiales, por otro lado, quien dirigió el ejército invasor haitiano de Charles Herard fue el general Pierrot. S

egún la historia los hechos de la batalla del 30 de marzo ocurrieron de la siguiente manera: El 29 de marzo de 1844, al atardecer, llega al hato de Yaque el general Pierrot con sus tropas divididas en dos columnas La primera (a la izquierda), bajo su mando personal, cruza el Río Yaque del Norte por el lugar La Emboscada, sube la Cuesta de Rafey, pasa por Hoyo de Lima y acampa y se atrinchera en la margen derecha del Río Gurabo (Arroyo Gurabito, en la actualidad).

La segunda (ala derecha),comandada por el General St.Louis,cruza por La Herradura y acampa en La Otra Banda,en la margen izquierda del Río Yaque del Norte,al sur de la ciudad de Santiago. Al consumarse la Proclamación de la Independencia el 27 de Febrero de 1844 ,llega la noticia a Haití precisamente cuando un golpe de estado es inminente contra Charles Herard, gobernante catalogado por el historiador Haitiano James G. Leyburn como" un analfabeto carente de todo dote de estadista".

Pero a nuestro juicio no lo suficientemente torpe para dejar de aprovechar coyunturalmente esta oportunidad que le ofrecía el destino, y poder solapar el incipiente golpe de estado que se gestaba en su contra, exaltando el Nacionalismo Haitiano, unidad y otras tantas cosas mas,con la finalidad de poder cambiar la óptica de incapacidad hacia su persona y así mantenerse en el poder tras vencer al "débil oponente" que se sublevaba.

Aunque también cual arma de doble filo,sin lugar a dudas Herarld quizás no dejo de apreciar el grave peligro que le esperaría a Haití,en caso de este fracasar,al verse emparedada entre dos colonias (Cuba-Rep.Dominicana).

El tiempo para el Gobernante Haitiano era vital ya que la manipulación geopolítica de grandes potencias ya era un hecho,muestra de ello lo era la presencia en ese momento de buques de guerra Franceses en el lado Este de la Isla,con planes de ayuda a la causa" Dominicana " a cambio de la península de Samana,tal cual como lo explica el Cónsul en Pto. Príncipe USSBER en su comunicado a Lord ABBERDEEN enviado el 21 de MARZO 1844.

Es por todas estas crisis y otras tantas mas, que no es de asombrar el alto grado de desorganización y premura con que se preparo el ejercito Haitiano , que para poder ser magnificado en numero, se alimento de muchas tropas irregulares – voluntarios -compuestas por todo hombre que pudiera portar un fusil.

Ya para el 4 de Marzo, el presidente Charles Herard Aine, mediante decreto de la Asamblea constituyente de Port-au Prince, tenia la potestad para marchar sobre la parte oriental o "Dominicana" de la isla,con todas las fuerzas disponibles (cantidad que oscilo entre los 25,000 a 30,000 hombres ).

Sobre esto USSBER en un comunicado , fechado el 8 de Marzo de 1844 dice lo siguiente : "si los españoles estaban resueltos a sustentar su independencia, la cuestión de la lucha aprecia ser altamente dudosa, ya que el ejercito republicano (haitiano) se encontraba muy mal disciplinado, mal armado( mejor armado que el ejercito Dominicano ) y sobre todo indispuesto y según se rumoraba estaban desertando al salir de la misma ciudad".

Las tropas de invasión Haitiana comenzaron a movilizarse hacia la frontera a partir del día 10 de Marzo, dividiéndose en tres grandes columnas de asalto. La del propio presidente Herard tomando por las Cahobas; la del general Souffront que avanzo por Neyba con la finalidad de ambas atacar de manera combinada a Azúa y la del norte comandada por el general Pierrot con la mision de apoderarse de Santiago y Puerto Plata.

El objetivo de todo esto era controlar los precitados puntos estratégicos en el Norte y el Sur, para posteriormente avanzar en pinza sobre la ciudad amurallada de Santo Domingo, defendida aproximadamente por 12,000 combatientes.

En nuestro caso particular como es de entender, nos concentraremos en el avance del Gran Ejercito Expedicionario del Norte, con un grueso aproximado de unos 15,000 hombres, el cual se enfrentaría contra el recién creado "ejercito Dominicano" , en la gloriosa Batalla de Santiago del 30 de Marzo de 1844".

Donde pese a que los Dominicanos tuvieren la ventaja de defender una posición fortificada no le ayudaba la gran desventaja numérica, la carencia de armamento, y el conocimiento detallado de los haitianos de las disposiciones defensivas y características topográficas del terrenos favorecía por mucho a los Haitianos.

Quiénes se distinguieron en esta hazaña


El Francés:José María Imber, Jefe del movimiento de Moca y héroe principal de esta batalla,al ser mandado a buscar,aprovecha el poco tiempo que tiene para organizar los batallones bajo su mando y poner en práctica las tácticas de guerra, las que fueron certeras.

Su táctica consistió en abandonar la idea de ir al encuentro del enemigo y concentrarse en la defensa de Santiago. Atrincheró la ciudad con tres fuertes: Dios, Patria y Libertad, colocando cañones en cada uno.

Asignó como jefe de artillería al Capitán José María López, captando así la confianza del pueblo y de las tropas.

El Gral. Pelletier jefe del recinto.Salcedo y otros generales fueron encargados del fuerte San Luís.A Fernando Valerio con su compañía, los colocó como su avanzada. Juana de la Merced Trinidad, a quienes apodaron Juana Saltitopa, La Coronela, oriunda de La Vega y residente en Santiago, el 30 de marzo tomó las armas, se vistió de hombre y con su coraje sirvió para dar valor a muchos hombres, además tuvo el valor de ir y venir tantas veces al río Yaque a subir cubos de aguas para enfriar el cañón dispuesto en el fuerte la Libertad.

Por su valentía y destreza fue llamada la Coronela. También formaron parte importante de esta gesta histórica José Desiderio Valverde, Francisco Ant. Salcedo,Pedro Ramón de MENA,Pedro E.Pelletier,Achilles Michel,Pedro Ezequiel Guerrero,Toribio Ramírez,Angel Reyes,Francisco Caba,Bartolo Mejía,Andrés Pichardo,Juan Franco Bidó,José Hungría,Marcos Trinidad López,entre otros.

Importacia histórica de la Batalla del 30 de Marzo

El triunfo de la batalla de Santiago hizo crecer el patriotismo y la fe en los destinos de la Nación recién liberada.

Constituyó una de las batallas decisivas para consolidar la Independencia Nacional y la República, porque si ese gran ejército no hubiera sido detenido,“la ciudad hubiera sido saqueada y quemada por Pierrot, hubiera tenido una trascendencia tan funesta y trágica, que aún hoy fuéramos…posiblemente haitianos”(Priego, ob. Cit., pág.156) Hay que resaltar también que el ejército haitiano,aunque estaba bien armado no tenía ese fervor, ni estímulo de lucha que demostraban los dominicanos.

Sólo obedecían órdenes de sus gobiernos,quienes obsesionados por la unificación de la isla, los hacían salir de su patria en contra de su voluntad.

Por eso perdían una y otra vez, no porque les faltara coraje, además la situación política en Haití era muy inestable,el régimen de Charles Hérard estaba al borde de desaparecer,lo que tenía a Pierrot muy exaltado,por sus desmedidas ambiciones de poder.

Una, otra y tantas veces las huestes haitiana se hicieron presente en el territorio dominicano, tratando infructuosamente de unificar nuevamente la isla para imponer sus leyes, su religión, su lengua, su costumbre, en fin su cultura. También para compartir el pago de sus acreencias, entre otros objetivos.

Una y otra vez el pueblo le dijo que No. Pero su legión no ha dejado de estar entre nosotros, mediante la neo-invasión, o sea invasión pacífica.

Ellos están aquí con nosotros, compartiendo nuestras penas y alegrías, nuestras fiestas,nuestro carnaval,nuestros empleos,nuestro suelo. Fuente: Wiki Dominicana

sábado, 27 de febrero de 2010


En el Día de tu Independencia 27 de Febrero 1844
al 27 de Febrero 2010, 166 años de Independencia.
Felicidades Dominicanos, en cualquier parte
del mundo que te encuentre...!

Nuestra Acta de Independencia de 1863

"NOSOTROS", los habitantes de la Parte Española de la Isla de Santo Domingo, manifestamos por medio de la presente Acta de Independencia, ante Dios, el mundo entero, y el Trono de España, los justos y leales motivos que nos han obligado a tomar las armas para restaurar la República Dominicana y reconquistar nuestra Libertad.

El primero, el mis precioso de los derechos con que el hombre fue favorecido por el Supremo Hacedor del Universo, justificando así nuestra conducta arreglada y nuestro indispensable obrar, toda vez que otros medios suaves y persuasivos, uno de ellos muy elocuente, nuestro descontento empleado oportunamente, no han sido bastantes para persuadir al Trono de Castilla, de que nuestra anexión a la Corona no fue obra de nuestra espontánea voluntad, sino el querer fementido del General Santana y de sus secuaces, quienes en la desesperación de su indefectible caída del poder, tomaron el partido de entregar La República, obra de grandes y cruentos sacrificios, bajo el pretexto de anexión al Poder de España, permitiendo que descendiese el pabellón cruzado, enarbolado por el mismo General Santana, a costa de Ia sangre del Pueblo Dominicano con mil patíbulos de triste recordación.

"Por magnánimas que hayan sido las intenciones y acogida de S. M. Doña Isabel (Q. D. G.), respecto del Pueblo Dominicano, al atravesar el Atlántico y al ser ejecutadas por sus mandatarios subalternos, ellas se han transformado en medidas bárbaras y tiránicas, que este pueblo no ha podido ni debido sufrir. Para así probarlo, hasta decir que hemos sido mandados por un Buceta y un Campillo, cuyos hechos son bien notorios.

La anexión de la Republica Dominicana a la Corona de España ha sido Ia voluntad de un solo hombre que la ha domeñado; nuestros mis sagrados derechos, conquistados con 18 años de inmensos sacrificios, han sido traicionados y vendidos; el Gabinete de la Nación Española ha sido engañado, y engañados también muchos de los dominicanos de Valía e influencia, con promesas que no han sido cumplidas, con ofertas luego desmentidas.
General Pedro Santana
Pronunciamientos, manifestaciones de los pueblos arrancadas por la coacción, ora moral, ora física de nuestro opresor y los esbirros que le rodeaban, remitidas al Gobierno Español, le hicieron creer falsamente nuestra espontaneidad para anexarnos; empero, muy en breve, convencidos los pueblos del engaño y perfidia, levantaron su cabeza y principiaron a hacer esfuerzos gloriosos, aunque por desgracia inútiles al volver de la sorpresa que les produjera tan monstruoso hecho, para recobrar su Independencia perdida, su libertad anonadada.

Díganlo si no, las víctimas de Moca, San Juan, Las Matas, El Cercado, Santiago, Guayubín, Monte Cristi, Sabaneta y Puerto Plata.

"¿Y cómo ha ejercido la España el dominio que indebidamente adquirió sobre unos pueblos libres? -La opresión de todo género, las restricciones y la exacción de contribuciones desconocidas e inmerecidas, fueron muy luego puestas en ejercicio.

"¿Ha observado por ventura para con un pueblo que se le había sometido, aunque de mal grado, las leyes de los piases cultos y civilizados, guardando y respetando cual debía, las conveniencias, las costumbres, el carácter y los derechos naturales de todo hombre de sociedad? Lejos de eso: los hábitos de un pueblo libre por muchos años han sido contrariados impolíticamente, no con aquella luz vivificadora y que ilustra, sino con un fuego quemante y de exterminio.

Escarnio, desprecio, marcada arrogancia, persecuciones y patíbulos inmerecidos y escandalosos, son los tinicos resultados que hemos obtenido, cual corderos de los subalternos del Trono Español, a cuyas manos se confiara nuestra suerte.

"El incendio, la devastación de nuestras poblaciones, las esposas sin sus esposos, los hijos sin sus padres, la pérdida de todos nuestros intereses, y Ia miseria en fin; he aquí los gajes que hemos obtenido de nuestra forzada y falaz anexión al Trono Español-. Todo lo hemos perdido; pero nos quedan nuestra Independencia y Libertad, por los cuales estamos dispuestos a derramar nuestra última gota de sangre.

"Si el Gobierno de España es político; si consulta sus intereses y también los nuestro, debe persuadirse de que a un pueblo que por largo tiempo ha gustado y gozado la libertad, no es posible sojuzgárselo sin el exterminio del último de sus hombres.

De ello debe persuadirse la Augusta Soberana Doña Isabel II, cuya hermosa alma conocemos, y cuyos filantrópicos sentimientos confesamos y respetamos; pero S.M. ha sido engañada por la perfidia del que fue nuestro Presidente, el General y la de sus Ministros; y lo que ha tenido un origen vicioso, no puede ser válido por el transcurso del tiempo.

"He aquí las razones legales y los muy justos motivos que nos han obligado a tomar las armas y a defendernos, como lo haremos siempre, de la dominación que nos oprime, y que viola nuestros sacrosantos derechos, así como de leyes opresoras que no han debido imponérsenos.

"El mundo conocerá nuestra justicia, y fallará. El Gobierno Español deberá conocerla también, respetarla y obrar en consecuencia. He aqui lugar y día en que se firmó nuestra acta de Independencia. Santiago de los Caballeros, Septiembre 14 de 1863.

La Gesta Histórica de 1844

Puestos en contacto los conspiradores de la Reforma Haitiana, con los conspiradores de la Separación Dominicana, se inició el plan para derrocar a Boyer, quien llevaba 25 años como gobernante de Haití, y 21 años gobernando a los dominicanos.

La revuelta militar se inició en Praslin, una finca perteneciente a Charles Herard, quien contaba con el apoyo de hombres experimentados en asuntos públicos y con algunos de los cuales se formaría un gobierno provisional.

El derrocamiento de Boyer se produjo en marzo de 1843, después de algunos choques armados.

Cuando la noticia de tal acontecimiento llegó a Santo Domingo, produjo un ambiente de agitación que amotinó a grupos dominicanos y haitianos antiboyeristas.

Al mando de Duarte, del ex-diputado Alcius Ponthieux y del General Desgrotte, los amotinados con el grito de Viva la Reforma! intentaron apoderarse de lafortaleza de la ciudad, pero fracasaron cuando tropas gubernamentales los hicieron dispersarse y escapar a San Cristóbal.

Con el apoyo de la guarnición de dicho poblado se organizaron, logrando que moradores de Azúa y de Bani formaran parte de un ejército de unos 2,000 hombres que marcharon a Santo Domingo, obligando a que el General Carrié renunciara al mando.

En consecuencia, se formó una Junta Popular y Civil en Santo Domingo que sustituyó el gobierno del General Carrié. Varias juntas se formaron en otras localidades, siempre integradas por dominicanos y haitianos partidarios de defender la Reforma. Duarte participó activamente en la organización de las mismas.

El Gobierno Provisional que encabezaba Charles Herard convocó a las diversas juntas para elegir las autoridades municipales y también los diputados de la Asamblea Constituyente de la República, que debían redactar una constitución-liberal.

Un grupo de dominicanos se hicieron partidarios de una posición autonómica sin romper con la indivisibilidad de la isla.

El grupo dirigió a la Junta Popular de Santo Domingo una petición en la que se señalaba que al no ser considerada la región del Este como un territorio conquistado, se le debía permitir escribir sus documentos oficiales en español, como también la observación del catolicismo, y de usos y costumbres locales.

Se creó además un ambiente de tensiones, de denuncias, de sospechas. La posición de los autonomistas originó debates entre dominicanos y haitianos.

Estos últimos comenzaron a evidenciar que la unidad insular estaba en peligro. Para mediados de 1843, no sólo la agitación separatista publicaba todo tipo de documentación antihaitiana, sino que inclusive muchos trinitarios salieron triunfadores en las elecciones municipales, y trabajaban abiertamente contra la dominación que llevaba casi 22 años.

La movilidad de los separatistas y en especial la de los Trinitarios le fue denunciada a Herard, quien decidió supervisar la zona dominicana, y quien al Ilegal a Dajabón descubrió que pese a los esfuerzos del predominio haitiano, los habitantes del Este seguían manteniendo su idioma y sus costumbres.

En Santiago se inició la persecución de los Separatistas con el arresto de numerosos patriotas. Después continuó en Macorís y Cotui donde Ramón Mella fue hecho prisionero.

Al Ilegar a Santo Domingo, Herard Constató con más certeza la rebeldía antihaitiana, al ser recibido con cierta hostilidad por parte de muchos ciudadanos de origen español quienes habían cerrado las puertas de sus casas en señal de protesta.

Los Trinitarios tuvieron que desbandarse ante el despliegue militar efectuado por Herard para tomar el control y así detener la marcha de los acontecimientos separatistas.

Perseguidos con tenacidad, Duarte y algunos compañeros tuvieron que embarcarse clandestinamente rumbo a Saint Thomas, mientras otros tuvieron que ocultarse, o como Sánchez, fingir enfermedad.

En medio de estas circunstancias, los Trinitarios se vieron desorganizados, pero pudieron recuperarse al quedar su movimiento de independencia bajo el liderazgo de Francisco del Rosario Sánchez.

Obligados a la clandestinidad, los Trinitarios se dividieron en dos grupos. Mientras uno estaba al mando de Sánchez y de Vicente Celestino Duarte, el otro estuvo dirigido por Mella, quien había sido dejado en libertad. En el exterior, Duarte buscó armamentos y otros recursos, principalmente en Venezuela y Curazao.

Al no tener el éxito esperado, ordenó hacer uso de los bienes familiares en beneficio de la causa independizadora.

Además de los Trinitarios, los Separatistas afrancesados se movilizaron calladamente y obtenían el beneplácito del Sr. Levasseur, Cónsul general de Francia en Puerto Príncipe. A través de él ofrecieron entregar Samaná si Francia apoyaba o protegía la Separación. Contando con tal apoyo Bueneventura Báez y sus seguidores planearon dar un golpe en abril de 1844.


Enterados del plan de los afrancesados, los Trinitarios decidieron adelantarse. Para enero de 1844, algunos hombres públicos como Tomás Bobadilla habían sido incorporados al movimiento. También para esa fecha publicaron un manifiesto como contraparte a otro publicado por los afrancesados en Azua.

Mientras estos últimos justificaban la necesidad de separarse de Haití y acogerse a la protección de Francia, los Trinitarios invitaban a la rebelión abierta.

En el manifiesto que hicieron circular profusamente, y el cual redactó Bobadilla, se establecía "el deber de los pueblos de sacudir el yugo", al mismo tiempo que anunciaba los males que había engendrado la ocupación haitiana, pero sin incitar al odio o a la venganza".

Para febrero, la situación de Santo Domingo hacía propicio llevar a cabo el plan de la separación, como también las condiciones del gobierno de Herard, quien enfrentaba numerosos problemas en Puerto Príncipe y otras zonas occidentales, razón por la cual se había retirado de la región dominicana meses atrás con el apoyo de los hateros seibanos, los Trinitarios acordaron reunirse en la Puerta de la Misericordia el día 27 por la noche, y de allí marchar hasta el Baluarte del Conde, al mismo tiempo que se posesionaban de algunos sitios estratégicos. Una vez en el Baluarte izaron la bandera, y en medio de la agitación, las tensiones del momento y de un breve tiroteo que se produjo, proclamaron la independencia. La misma no sólo constituía el fin del predominio haitiano, sino el nacimiento de la Republica Dominicana.

Nota: datos tomados del libro "VISION GENERAL DE LA HISTORIA DOMINICANA" por Valentina Peguero y Danilo de los Santos.

viernes, 26 de febrero de 2010

Se describen las principales conspiraciones contra el régimen de Boyer, comenzando por la "Revolución de Los Alcarrizos"

Cuatro de los conspiradores de
Los Alcarrizos fueron fusilados

Santo Domingo, 10 de febrero de 1844.- . Una de las primeras manifestaciones de que la unidad de los dominicanos bajo el nuevo orden de cosas patrocinado por los haitianos no era unánime, lo constituyó la denominada “Revolución de Los Alcarrizos” que estalló a principios de 1824, es decir, dos años después del inicio de la dominación haitiana.

Este movimiento tenía por objetivo destruir el dominio haitiano y pasar a la parte del Este, de nuevo, bajo la bandera de España. Recibió su nombre de la población, cercana a Santo Domingo, de donde provenía uno de sus principales cabecillas.

El 15 de febrero de 1824 se celebró una reunión para ultimar los detalles de la rebelión que encabezaba Baltazar de Nova, y que tenía como protagonistas al cura Pedro González, párroco de Los Alcarrizos; Lázaro Núñez, capitán de la misma sección y José María de Altagracia, de Higüero.

Sin embargo, el cabecilla Nova tuvo la imprudencia de adelantarse a la hora del golpe, reuniendo hombres a la vista de todos en las inmediaciones del poblado de San Carlos, los cual puso en alerta a las autoridades encabezadas por el gobernador Borgellá, quien reunió unos 200 hombres del regimiento haitiano No. 12 para perseguir y dispersar a los amotinados.

Los capturados, como era de esperarse, fueron sometidos a juicio, y condenados el 8 de marzo, a la pena de muerte Lázaro Núñez, José María de Altagracia, Facundo de Medina y Juan Jiménez.

El presbítero Pedro González, Ignacio de Suárez, José Ramón Cabral y José Figueredo, fueron condenados a cinco años de prisión y otros más a penas menores. La sentencia fue ejecutada al día siguiente.

La severidad de las penas motivó a otros dominicanos no afectos con el nuevo estado de cosas a emigrar del país. De las regiones del Cibao, se citan a los Rojas, Espaillat, Pichardo, Portes, Salcedo y Del Monte, como del grupo de los emigrantes que salieron hacia Puerto Rico y Cuba.

El cabecilla de la rebelión, Baltazar de Nova, fue juzgado en contumacia y condenado a muerte, pero pudo escapar por el puerto de Cabo Haitiano. Se ha sabido que falleció hace algunos años en Venezuela.

Esta rebelión fue considerada muy importante tanto por dominicanos como por haitianos que entendían que la misma contaba con posibilidades de triunfo. Sin embargo, la debilidad del medio, así como la rápida y vigorosa represión de las autoridades haitianas, impidió su victoria final.

Es importante destacar la presencia de un miembro de la iglesia en el movimiento, pues la misma reafirma el general sentimiento de repulsa que este sector de la población sentía frente al nuevo orden de cosas, sino que, además, su prisión motivó los más airados comentarios.

Conspiración del Arzobispo Valera

Sociedad La Trinitaria
El gobierno español inició gestiones tendientes a reclamar al gobierno haitiano la devolución de la parte del Este de la isla. Como es de esperarse, estas pretensiones del gobierno español fueron rechazadas por los haitianos alegando la teoría de los “derechos perdidos”, pues la ocupación haitiana se había realizado luego de que España perdiera sus derechos sobre la parte del Este a consecuencia de la Independencia Efímera del Dr. Núñez de Cáceres.

Sin embargo, estas reclamaciones levantaron el ánimo de los grupos pro españoles que quedaban en esta parte, encabezados por el Arzobispo monseñor don Pedro Valera y Jiménez.

El gobernador Borgellá sospechaba que el prelado estaba en combinaciones con elementos afectos al grupo pro-español, principalmente con el nombrado Francisco Solá y otros individuos, quienes, según informaciones, se habían embarcado hacia Puerto Rico y Cuba, posesiones españolas, para obtener recursos para un levantamiento.

Según se ha informado, el gobierno haitiano mandó a asesinar al Arzobispo con un matón de apellido Romero, el cual se arrepintió a ultima hora y pidió perdón al prelado por la acción que intentaba.

Este incidente llegó a conocimiento de la población de Santo Domingo, lo que constituyó una situación bastante embarazosa para el gobierno haitiano, que ante la misma, expidió pasaporte al Arzobispo, para que abandonara el país, lo que hizo embarcándose por La Habana en julio de 1830.

Ante la situación creada, otras familias optaron por emigrar hacia las posesiones españolas en el Caribe.

Conspiración de La Reforma

El movimiento más importante, sin embargo, iba a salir de las propias filas haitianas: La Reforma.

Como se sabe, en el año 1823, Boyer debió sofocar varias conspiraciones de los partidarios de España en la parte del Este, un motín contra las tropas haitianas que vigilaban a un grupo de trabajadores que limpiaban el camino de Santiago a Puerto Plata, y en 1824 debió reprimir con mano dura, la rebelión de Los Alcarrizos.

Sin embargo, el mayor peligro para el régimen de Boyer provenía de los militares haitianos que encontraron motivos de queja en el tratado que reconoció la independencia de Haití a cambio de una indemnización de 150 millones de francos, así como en la crisis económica que afectaba, particularmente, al sector de bajos ingresos de la población de la isla.

No es sorpresa, pues, que el los dos años más importantes movimientos contra Boyer ocurrieran en el mismo año, 1838, aunque por motivos diferentes: la conspiración para asesinar al presidente Boyer y a su Secretario General, el ministro Inginac, y la conspiración dominicana iniciada con la fundación de la sociedad secreta “La Trinitaria”.

Hubo conspiraciones haitianas también en el 1837, encabezadas por militares negros del norte, aplacadas por la cuestión racial, que en Haití también tenía sus implicaciones.

Se sabe que los dominicanos, activados por la labor conspirativa de Juan Pablo Duarte, habían iniciado movimientos aislados de conspiración desde el año 1834, pero no es sino hasta julio de 1838, cuando el plan toma forma con la organización de La Trinitaria.

Las desavenencias en el seno del gobierno haitiano por la labor de algunos diputados desafectos al régimen y la represión a que fue sometido el cuerpo legislativo en general, y los diputados opositores en particular, solo dejaron abierta la vía de la revolución contra el gobierno de Boyer.

Los opositores al régimen de Boyer en Haití se organizaron en una “Sociedad de los Derechos del Hombre y del Ciudadano”, dirigida por H. Dumesle, que promovía banquetes con charlas y discursos en los que se enaltecían las ideas liberales y la necesidad de reformar el estado haitiano.

El gobierno sabia que detrás de los banquetes había una actividad conspirativa de primer orden, sobre todo en los pueblos del Norte como Los Cayos y Jeremie, pero no pudo actuar contra ellos, porque el terremoto del 7 de mayo de 1842 consumió todas las energías del régimen que ahora tenia que luchar también contra los elementos y el pillaje desatado en las ciudades destruidas, principalmente en Cabo Haitiano y Santiago

En septiembre de 1842, la Sociedad lanzó un manifiesto en el que atacaban el absolutismo de Boyer y en el interím se designo al general Charles Herard como comandante del movimiento.

Finalmente, el golpe fue dado el 27 de enero de 1843, en Praslin, en la finca de Herard y apoyado por la juventud de Santo Domingo en marzo de ese año. El gobierno de Boyer cayó el 14 de marzo y con él finalizaron veinticinco años de dictadura en Haití, de los cuales, la parte del Este tuvo que sufrir 21 largos años.

El triunfo del movimiento haitiano desataría las fuerzas contenidas de los dominicanos, ya organizados desde 1838, como veremos en la próxima entrega de El Diario de la Independencia.

Nuestro Glorioso Himno Nacional